viernes, 23 de mayo de 2014

Que no te engañen tus ojos mentirosos.

Hoy en día nuestra forma de apreciar las cosas es relativa. Nos solemos guiar solo por el aspecto exterior sin tener en cuenta que tanto las reacciones que tenemos o las cosas que vemos adoptan esa forma no porque sean así, sino simplemente por que es lo que queremos ver.
Creo que hay una frase que dice "que no te engañen tus ojos mentirosos"
Pues eso mismo, no siempre lo que vemos es lo que hay. Hay veces que simplemente no vemos más haya de la suciedad, de la enfermedad y del abandono.

Quiero que te tomes un momento en ver estas imagenes...


Ahora que lo has visto, quiero que te tomes tu tiempo para pensar en que si hubieras sido tu el que encontrara este animal, ¿Lo hubieras recogido? ¿Te habrías tomado tu tiempo en subirlo al coche con esa delicadeza? ¿Hubieras gastado tu tiempo en sanarlo o directamente lo hubieras llevado a sacrificar? Y por último, ¿Lo hubieras reconocido en las últimas imágenes?
Todo esto viene a que tenemos un concepto erróneo sobre lo que vemos. Ese perro era miedoso porque le habían dado razones para ser lo, estaba sucio porque nadie lo lavo, estaba enfermo porque nadie lo cuidó y no era feliz porque nadie se tomó su tiempo en jugar con él.
¿Y eso era culpa del animal o de la persona que lo dejó allí tirado o simplemente no lo recogió?
Aveces las cosas no son como las vemos, solo como las circunstancias lo hacen.
La próxima vez que veas algo que no te gusta, a lo mejor puedes cambiar algo o simplemente no culparlo por ser como le han hecho ser las circunstancias.
En cualquier caso, me alegro de que esa preciosidad tenga su oportunidad de ser feliz y estar sano.

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