¡Eso no se hace! Los libros no se tiran. Y aprovechando que tenía un libro que ya no estaba para muchos trotes pues le dí una segunda vida, encuadernardolo, y he puesto aquí el paso a paso, más o menos jejeje. No me atrevo a llamarlo tutorial.
En este caso se han despegado las hojas.
Para hacer esta encuadernación solo necesitamos tela, yo la suelo usar de algodón, (no hace falta que sea de cochecitos, a mi es que me apetecía poner esta porque no tenía ninguna que pegara con un libro de cocina jejeje), cola blanca de carpintero, un pincel para la cola, una funda de folios de plástico (no es obligatorio pero si aconsejable), cúter, tijeras, y un poco de tiempo.
Es importante que la tela esté lavada y planchada porque la humedad de la cola puede hacer que el algodón encoja un poco y si está arrugada, las arrugas se quedarán ahí para siempre. Pensándolo bien es otra forma de darle otro acabado a la tela, pero para empezar, vamos a plancharla bien.
Lo primero que hay que hacer es terminar de despegar la tapa de cartón (solapa del libro) del pegamento de las hojas. Si el cartón está bien pegado a este pegamento, cortarlo dejando el pegamento y separando solo la tapa de cartón con un cúter, (no sé si me he explicado bien, la cosa es no despegar las hojas que están pegadas y quitar solo las solapas del libro) No te preocupes si se rompe la parte de la tapa en el que están pegadas las hojas (lomo). No nos sirve. Lo que si que hay que guardar son las tapas lo más enteras posibles. Si se rompen las tapas se pueden reponer con dos cartones cortados en rectángulo de un grosor aproximado de las tapas rotas y con la misma medida.
No se ve bien pero debajo de eso que parece una hoja suelta está la tapa del libro. Debería de quedarse las tapas por un lado y las hojas del libro por otro, pero la primera página estaba muy pegada y si la hubiera intentado quitar se podría haber roto.
Si tienes hojas sueltas que no van ha estar en contacto con la cola cuando se la pongamos es importante que quites la cola seca de la zona o la cortes para que se queden luego bien pegadas
Monta el libro con todas las páginas en su sitio y con el pincel, poner cola en el lateral. Fíjate que esté bien cubierto de cola, por que sino luego se despegará. En esta foto si que se ve que en el lateral no queda nada de la cubierta antigua de color rojo.
Pon el libro encima de la tela tal y como se quedará en su posición final (reverso de la tela contra el libro y completamente montado), y pega el lomo poco a poco empezando desde el centro hacia fuera procurando no estirar la tela para que no se deforme. Esto es muy importante o puede quedarte un desastre.
Antes de terminar de pegar los últimos 3 cm. recorta la tela hasta a medio cm. del borde hasta casi llegar a las tapas y en la parte del lomo a 1 cm. o menos y mételo hacia adentro.
Si quieres añadir un punto de lectura este es el momento. Un trozo de cola de ratón suele quedar muy bien, sobre todo si le pones algunas cuentas al final.
Quizá en la foto de abajo se vea mejor . Hacer esto por ambos lados asegurándote que todo el libro esté montado en su sitio.
Dejar secar un rato para que no se mueva la tela.
Cortar tela por las esquinas en diagonal a un par de milímetros de la esquina de la tapa para que al remeterlo se quede como en la foto de arriba.
Poner pegamento en toda la parte exterior de la tapa y pegarle la tela desde la parte central mas pegada al lomo hacia los lados y hacia afuera, sin estirar la tela y siempre con el libro cerrado. No te pases poniendo demasiado pegamento o sino se te pegará a donde no debe. Lo siento, de esta parte no tengo foto.
Ahora te recomiendo que le pongas un plástico por encima, tipo funda de plásticos para folios y un montón de libros encima y que lo dejes secar así una media hora (asegurándote que la cola no se ha pegado al plástico a través de la tela, levantandolo de vez en cuando), y luego lo dejas secar al aire, sin nada por encima.
Sigue este mismo paso con la parte trasera del libro.
Cuando ya estén secas las tapas exteriores del libro pega de la misma forma las solapas interiores dejando el libro secar cerrado con el plástico entre las hojas y la tela húmeda del pegamento. Recuerda no estirar la tela y comprobar que la cola no se ha pegado al plástico. Si lo prefieres puedes ponerle unas pinzas de ropa, pero ten en cuenta si lo haces que se puede quedar la marcar de las pinzas y eso ya no tendrá remedio.
Una vez seco se debería quedar una cosa así por fuera. Si quieres puedes dejarlo así, pero a mi me gusta que tengan un buen acabado por dentro.
La forma de que por dentro se quede así es tan fácil como parece. Corta un trozo de tela de 2 cm. más grande que la tapa (un cm. por cada lado). Pon cola en la parte interna de la tapa sin llegar al borde (quédate a unos 2 o 3 milímetros) y ve pegando la tela desde el centro hacia los lados sin estirar la tela. Cuando llegues a un par de cm. del borde remete hacia adentro toda la tela asegurándote de que se ha quedado bien pegada. Si lo necesitas échale un poco más de cola a la tapa. El pegamento siempre debe ir por la parte interna de la tela.
Como ves, el acabado es muy curioso tanto por delante como por detrás. Con esta técnica puede forrar también esos libros que no quieres que sepan que estás leyendo en público o personalizarlos para que nadie te pueda dar el cambiazo. De verdad que poniendo cualquier tela chula, quedan preciosos. Se puede hacer muchas cosas como usar más de un tipo de tela o coserle algún tipo de etiqueta para ponerle el nombre o algún botón o flor. El próximo que haga, intentaré sacarle mejores fotos.
Espero que te haya gustado











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